jueves, 5 de agosto de 2010

Premoniciones

El cielo está teñido de rojo. Las llamas van devorando hectárea tras hectárea y  las altas temperaturas apenas permiten respirar. La sequía no remite. Mientras, miles de personas se ven afectadas por el calor y la falta de alimentos. Más de 500 incendios forestales llevan arrasadas cerca de 200.000 hectáreas de bosques y cultivos. La falta de agua afecta a una superficie igual a la de Portugal y, según las predicciones de los expertos, no tiene vistas de remitir en los próximos días.    

Leyendo estas líneas, podríamos imaginar que somos los desafortunados protagonistas de la apocalíptica historia de Cormac McCarthy “La carretera”, y que caminamos irremisiblemente hacia nuestro fatídico final. Tristemente no es así. Los hechos descritos no pertenecen al mundo de la ficción. Son reales y están afectando desde hace días a numerosas regiones de Rusia.  

Mientras tanto, las peores inundaciones de la historia de Pakistán han dejado ya 1.500 muertos y más de tres millones de damnificados. Las violentas lluvias monzónicas están sumiendo al país asiático en el caos más absoluto y las autoridades no son capaces de actuar en consecuencia.

Todo esto está ocurriendo en un año en el que las inundaciones han matado a 20 personas en Arkansas y a otras tantas en Tenessee; en el que un temporal ha acabado con la vida de más de 200 individuos en Rio de Janeiro; y una ola de frío en Europa ha dejado a su paso muertes y abundantes daños materiales. El terremoto de Haití hizo que se extinguieran las vidas de unas 200.000 personas y otro terremoto, de casi 9 grados en la escala de Richter, sumió a Chile en el caos más absoluto.

Atendiendo a los hechos descritos, uno se plantea hasta qué punto lo relatado en películas o en novelas puede o no ser exagerado, y qué podría ocurrir realmente en un hipotético futuro si los cambiantes procesos climáticos que afectan al planeta continúan en su acelerada progresión.

Dicen que Van Gogh pintaba lo que veía. Espero que la visión de McCarthy no sea la premonición de lo que puede llegar a ocurrir y que sus paisajes sigan perteneciendo al mundo de la fantasía en lugar de aparecer en los libros de Ciencias o en los de Historia. Espero que narraciones como la suya no lleguen a superar jamás a la realidad y se mantengan para siempre como lo que son: pura ficción.

2 comentarios:

  1. la verdad que es desalentador ver todas estas cosas, a mi se me ponen los pelos de punta con los incendios y cuando se pierden vidas humanas por desastres naturales, parece que nos están dando un toque no?

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  2. Yo soy una convencida de que la realidad supera la ficción y lamentablemente en este caso las cosas no pintan nada bien. Tenemos que poner mucho de nuestra parte para que la situacion cambie !!!

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