domingo, 14 de noviembre de 2010

Amar y ser amados

En los tiempos que corren, donde la crisis económica, el paro, los desastres naturales o los programas del corazón nos quitan cada día un trocito más de felicidad, es el sexo una de las pocas vías de escape, capaz de librarnos del tedio y del vertiginoso e incontrolable ritmo de la vida. Al menos durante un rato, entre estertores y sudor, somos plenamente felices y nos olvidamos de nuestras preocupaciones. Como miembros aventajados del reino animal, disfrutamos del sexo y, al igual que nuestros hermanos metazoa, lo practicamos con alegría y asiduidad, el que pueda, claro está.


Pues bien, en un rincón de la naturaleza existe una maligna opción que puede arrebatarnos el placer del gozo reproductivo para convertir nuestras vidas en un oscuro pozo de desilusión. Esta alternativa reproductora se denomina partenogénesis y consiste en la formación de un nuevo ser a partir de la multiplicación reiterada de las células sexuales femeninas, sin necesidad de que las fecunden células masculinas. Es decir, el hombre no hace ninguna falta para fabricar nuevas criaturas.

Pero el Homo sampiens aún no debe preocuparse demasiado, ya que la partenogénesis está reservada para algunas especies de invertebrados, peces o lagartos. Precisamente, ha sido un lagarto el que me ha dado la idea para escribir este artículo. Y es que un grupo de investigadores ha descubierto recientemente en la región del delta del Mekong, al Sur de Vietnam, a un lagarto capaz de autoclonarse completamente.

Se dieron cuenta de que todos los individuos estudiados de esta especie de lagarto eran exactamente iguales y que además eran todos hembras, con lo que concluyeron que se trataban de sujetos clonados y con un material genético prácticamente idéntico. Esta nueva especie ha sido denominada Leiolepis ngovantrii y, según los científicos, está condenada a la extinción por la escasísima variación genética que existe entre sus individuos

Este alto riesgo de extinción asociado a la partenogénesis es, sin duda, la principal baza a favor de la perpetuación del sexo como principal forma de reproducción en el reino natural. Una gran noticia para todos los que disfrutan mientras se reproducen. Incluso para los que disfrutan sin reproducirse. 

Sería extraño, cuanto menos, que para procrear sólo fuera necesaria una única persona. El cortejo desaparecería. También los nervios, las llamadas de teléfono, los SMS de madrugada, los cosquilleos en el estómago, el sinsabor de la negativa, la ilusión de la respuesta, el éxtasis del éxito. ¡Cuántas novelas y películas dejarían de tener sentido! La pintura, la escultura, la literatura, la música o el cine perderían uno de sus principales argumentos.


Posiblemente, toda la humanidad se viera invadida por la desolación y el desconsuelo. El placer desaparecería. Y tendríamos que enfocar nuestra ansiedad de un modo muy diferente. Cuando el hombre no ama, habitualmente se pelea. Y peleas sobran en el mundo, vive Dios. De modo que, hasta que la partenogénesis irrumpa y sembremos la Tierra de individuos tristes e idénticos, amemos y gocemos todo lo que podamos. Por el bien de la especie. 

8 comentarios:

  1. Me encantó este post, sobre todo el tono con el que lo has escrito !!! seguro que la partenognesis no prospera , seriamos como robots !! por algo somos animales sociales !!!!!! que viva el amor y el sexo !!

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  2. que viva!!!! todos a disfrutar procreando!!!! muy bueno, si señor...

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  3. Enhorabuena por el artículo.Espero que el homo sapiens no aprenda a clonarse por el mismo nunca jamás!;)

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  4. Enhorabuena por el artículo. No obstante, su lectura me ha provocado una inquietud que no logro dominar: una reproducción en soledad suena casi hasta pecaminoso. Y, sobre todo, triste. Muy triste. Se puede decir sin miedo al error que toda nuestra vida gira alrededor de las relaciones de pareja, preludio lógico, aunque no imprescindible, de la procreación. Sólo el pensar en que no necesitemos al otro sexo para reproducirnos, me produce repelús.
    ¡Abajo la partenogénesis!

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  5. A mí me ha decepcionado un poco. Al ver la foto y el título creí que era un artículo relacionado con la protección animal que hoy día está tan olvidada. Por cierto, considero la elección de la foto es bastante desafortunada.
    Saludos.

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  6. Yo creo que la elección de la foto es muy buena. El artículo habla sobre la importancia de la variabilidad genética. ¿Te has fijado en qué dos especies de perros tan diferentes?
    Como han dicho hasta ahora, sobre todo hay que practicar para ser muy felices.

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