viernes, 25 de marzo de 2011

Demasiados envases

Aunque la “conciencia ecológica” entre los ciudadanos es cada vez mayor, aún hay algunas acciones que se escapan a esta forma de pensar.  Ya sea por desconocimiento o simplemente por comodidad, hay hábitos muy arraigados que el consumidor tampoco tiene intención de cambiar.

Pero no toda la “culpa” es del que compra. Los productores a veces no dan demasiadas opciones donde elegir. Por eso, no sólo es necesario modificar la conducta de los consumidores, sino que hace falta más apoyo institucional para hacer efectivas políticas más sostenibles y consecuentes con el medio ambiente.

No estamos hablando de reforestación o donar dinero para la protección del tigre asiático. Es bastante más cercano y lo puede hacer cualquier hijo de vecino. Por ir al grano, el tema son los residuos. No los residuos industriales: los residuos que se producen en una vivienda.

Muchos dirán (no todos) que ellos reciclan, que tienen su bolsa amarilla en casa y que no supone esfuerzo separar para reciclar. Que una vez a la semana van a tirar el papel a sus contenedores específicos y que el resto que no saben dónde va exactamente, se envía a la basura o al punto limpio. Y es cierto, resulta muy positivo hacer todo esto y no hay mejor final para la vida de un residuo que el reciclado del mismo o su reutilización.

Pero ¿y la cantidad de envoltorios inútiles que se tiran diariamente? Parece que en la reconocida filosofía de las tres “R” (reducir, reciclar, reutilizar), la primera es la menos puesta en práctica.

Por ejemplo, una persona necesita actualizar el antivirus de su ordenador. Al ir a comprarlo, le “obsequian” además con una caja de cartón que tiene casi el tamaño de su portátil y que está medio vacía. Sólo va a utilizar un Cd y quizá la guía, y para eso tiene que llevarse además un embalaje que sirve para poco.
Este caso puede extrapolarse a multitud de artículos que llevan embalajes inútiles y que no hacen otra cosa que ir directos a la basura, y con suerte, a su contenedor específico, eso sí.

Pero tranquilos aquellos sufridos compradores que se ven cargados con cajas y bolsas una tarde de compras. No hay que perder la esperanza aunque los fabricantes no pongan facilidades. Nosotros como consumidores podemos hacer presión de muchas maneras:

  • En productos sin fecha de caducidad, como los de limpieza, baño o determinadas conservas, escoger el envase más grande. De esta manera se ahorra también económicamente.
  • Una buena alternativa es optar por alimentos que no necesiten frigorífico y así se ahorra también energía. La leche refrigerada vs. la uperisada sería un ejemplo de esto.
  • Elegir concentrados que puedan diluirse en agua, lo que ayuda a regular su uso. 
  • Siempre que el agua del grifo se pueda beber, no consumir agua embotellada. Diversos estudios han demostrado que no necesariamente es más saludable.
  • Reutilizar lo que ya se tiene. Algunos ejemplos son los envases de comida que pueden convertirse en tuppers o los botes de Nocilla en vasos. Además, en muchas tiendas existe la opción de rellenar del envase vacío y ahorrarse así el coste del mismo.
  • Siempre que sea posible, llevar una bolsa propia donde poder transportar la compra.
  • Por si acaso, pedir los productos sin envase, siempre que no implique llevarse los garbanzos en las manos.
  • Y, lógicamente, decidirse siempre por el mínimo envase, envoltorio, estuche y recipiente.
En definitiva, el mejor residuo es el que no se produce.

1 comentario:

  1. Bien cierto es lo que se comenta en este artículo pero estoy en desacuerdo con una frase. No creo que el mejor destino para un resíduo sea el reciclado del mismo.
    Como bien indicais en el texto, la primera de las tres Rs es REDUCIR, pero después de ésta y antes de REciclar está la REUTILIZACIÓN, que en muchos envases (sobre todo de vídrio) es muy factible. Y es que me niego a creer que a las empresas les salga más varato fabricar un nuevo envase, aunque sea apartir de materiales reciclados, que reusar uno que ya existe y que mantiene todas sus propiedades.
    Sobre esto también se podía legislar.

    ResponderEliminar