viernes, 4 de marzo de 2011

Las diferencias entre Madrid, Londres y Nueva York

Madrid, 8 a.m.: un madrileño sale de casa y se dirige al garaje, donde tiene aparcado su coche. Está un poco lejos de su casa, pero no le importa porque le compensa pagar un garaje antes que dejarlo en la calle, donde tendría que pagar el ticket del parquímetro correspondiente. En realidad no trabaja tan lejos, pero el coche es lo más cómodo (hace mucho frío en invierno y mucho calor en verano, claro). Va él solo porque su mujer trabaja en otro sitio bastante alejado y además tiene que llevar a su hijo al colegio. Qué buena idea fue comprar 2 coches.

Londres, 7 a.m.: un londinense llega ya tarde a su trabajo. Vive a las afueras de Londres, y para llegar al centro tiene que coger el tren. Antes iba a trabajar en coche, pero desde que en 2003 hay que pagar peaje por circular por el centro y en 2006 se estableció la tasa variable en la que se paga según contamine el coche, se lo ha pensado mejor.  El gasto es demasiado y su coche es viejo. Además, el tren le deja bastante bien situado, aunque luego tiene que coger el metro.

Nueva York, 2 a.m. : el ciudadano neoyorkino duerme. Mientras, por la calle circulan algunos taxis y el metro, que funciona las 24 horas, lleva a los trasnochadores a casa.



Madrid, 2 p.m.: el madrileño se dispone a comer. Vuelve a casa porque a esas horas tarda 10 minutos en llegar y le gusta comer en casa. Esta vez sí deja el coche en la calle, aunque ha tenido que dar unas cuantas vueltas para encontrar sitio. Mientras conduce, piensa que tiene que echar gasolina y que el precio está por las nubes, y que lo de reducir la velocidad máxima en autopistas de 120 a 110 kilómetros por hora es una tontería. ¿Qué quiere el gobierno, que tardemos el doble en llegar a los sitios?


Londres, 1 p.m.: el londinense, que ha almorzado hace rato un sándwich que se trajo de casa, decide salir a dar una vuelta a un parque cerca de su trabajo. Está lleno de ciclistas.

Nueva York, 8 a.m.: el ciudadano de Nueva York acaba de salir de casa corriendo, llega tarde al trabajo. Por eso decide coger un taxi de los miles que circula por las calles de la ciudad, algunos de ellos vehículos híbridos o eléctricos. Normalmente coge el metro, que en tres cuartos de hora le deja a una manzana del trabajo. No tendría mucho sentido para él coger el coche, ya que no hay donde aparcar y el sistema de transporte público funciona muy bien. Además hay zonas de la ciudad peatonalizadas, lo que hace que intentar acceder a ciertos sitios como Times Square en coche sea una pérdida de tiempo.



Madrid, 7 p.m.: el ciudadano de Madrid vuelve a casa. Mientras conduce, ve a lo lejos una capa gris que cubre la ciudad, como una línea que hace que los edificios se vean algo borrosos. Hoy hay mucho atasco y por el carril Bus-VAO circulan casi todo autobuses, ya que los coches van casi todos con un solo ocupante.
Al llegar a casa, ve en la tele la noticia de la contaminación de Madrid y Barcelona. Ahora entiende lo de la capa gris sobre Madrid y porqué le picaban tanto los ojos y la garganta hoy. A lo mejor se apunta al curso de conducción eficiente que le ha recomendado su hijo.

Londres, 6 p.m: el londinense ha vuelto a su casa hace rato. Tiene pensado salir a dar una vuelta, pero la verdad es que hay mucho tráfico (especialmente de taxis) y decide que no, se nota que el aire está sucio. Menos mal que a los taxis con más de 15 años de antigüedad no se les renovará la licencia.
Por lo menos Londres se despidió hace años de su famosa niebla, piensa. Parece que vamos por buen camino.

Nueva York, 1 p.m.: el neoyorkino sale a comer a un puesto callejero cercano, y se lleva la comida a un parque cercano, donde se respira relativamente bien para ser una ciudad tan densamente poblada. Las cosas en ese sentido en Nueva York han mejorado mucho en los últimos tiempos. Él, de hecho, se ha comprado una bici que utiliza los fines de semana para ir por los nuevos carriles-bici, que da gusto usar entre los nuevos árboles plantados.


6 comentarios:

  1. Tras leer el texto, deduzco que es absolutamente subjetivo y en contra de Madrid. Se toma al ciudadano que vive en dentro de la ciudad mientras que se usa al londinense que vive fuera. Se da por hecho que el madrileño va a casa a comer y que el neoyorquino sale cerca de su trabajo. No se tienen en cuenta las diferencias de costumbres y de horarios laborales. Mientras en NY termina a las 16h. y cenas a las 20h con un desayuno fuerte y una comida ligera (porque hay 30 minutos de descanso), en España tenemos un desayuno ligero con una comida fuerte y la cena ligera o fuerte peroa partir de las 20h. y esto sin mencionar que hay empresas que obligan a partir el horario y el descanso de comida es de dos horas. Sobre el uso dela bici en Madrid... muy buena medida para favorecer el mal civismo, los mal entendidos derechos, los atascos yendo 30 coches detrás de la bici a 10 por hora y la forma en que arrasan contra la tranquilidad de los peatones ya que el ciclista hace uso de su carril, del carril bus, de los carriles normales, de los pasos de peatones, de las aceras, no respetan el sentido en el que se debe circular y lo más usual es verlos saltándose los semáforos cuando están segurosde que no viene ningún vehículo. En fin..., si no se tiene en cuenta costumbres y además se exagera lo malo de Madrid para destacar lo bueno de otras ciudades, apaga y vámonos (que además ahorramos energía).

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  2. Qué asco de texto, está completamente adulterado desde el desconocimiento. Debería poner quién lo ha escrito, para evitarlo en otra entrada.

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  3. Esta noticia: http://www.ambientum.com/boletino/noticias/Madrid-suspende-calidad-aire.asp da toda la razón a la entrada.

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  4. Totalmente de acuerdo!

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  5. He vivido unos años en Londres y el post tiene toda la razón. En cuanto a NY no puedo opinar. En Madrid estamo a años luz de una ciudad como Londres, en todos los sentidos.

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  6. me parece todo muy acertado, no entiendo como la gente descalifica sin pruebas.

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