lunes, 16 de mayo de 2011

Silencio, por favor

Los habitantes de las grandes ciudades saben que el ruido es uno de los mayores problemas que afecta a la salud, pero sobre todo, a la calidad de vida. Vivir con demasiados decibelios diariamente puede acarrear daños no sólo de tipo auditivo, sino que puede llegar a producir problemas psicológicos bastante graves, como depresión, ansiedad o insomnio. Varios estudios han demostrado además que la contaminación acústica incrementa el riesgo de sufrir un infarto.

El ruido es considerado como contaminante cuando sobrepasa determinados niveles. Según la Organización Mundial de la Salud, el límite superior admisible está fijado en 65 dB. En España, siete de cada diez españoles soporta cada día un nivel aproximado de 70 dB. Según esta misma organización, somos el segundo país más ruidoso del mundo, hazaña sólo superada por Japón. Esto supone un importante ataque a los derechos fundamentales de los ciudadanos y una demostración de la escasa preocupación que suscita en nuestro país, donde la legislación no se aplica correctamente.

Los grandes núcleos urbanos son, sin duda, los más afectados. La principal causa del exceso acústico es el tráfico. El coche es el factor más influyente en los elevados niveles de ruido en ciudades como Madrid, Barcelona o Valencia. Al tráfico de estas urbes hay que sumar otros componentes como la construcción o la industria, y en muchos casos, los aeropuertos.

Se suele experimentar malestar moderado a partir de los 50 dB, y fuerte a partir de los 55. Ambos casos se dan con frecuencia durante el día. Sin embargo (y menos mal), por las noches estas cifras disminuyen en 5 o 10 dB.

España, país naturalmente ruidoso por el carácter extrovertido de sus habitantes, está necesitada de campañas de educación y sensibilización, ya que el problema principal es la escasa información que existe sobre una cultura del silencio prácticamente incompatible con nuestras costumbres.

En esta lista se puede ver los decibelios aproximados que se producen en diferentes entornos:

  • Pájaros cantando: 10 dB
  • Claxon de un automóvil: 90 dB
  • Rumor de las hojas de árboles: 20 dB
  • Claxon de un autobús: 100 dB
  • Zona residencial 40 dB
  • Interior de una discoteca: 110 dB
  • Conversación normal: 50 dB
  • Motocicleta sin silenciador: 115 dB
  • Ambiente de una oficina: 70 dB
  • Taladradoras: 120 dB
  • Interior de una fábrica: 80 dB
  • Avión sobre la ciudad: 130 dB
  • Tráfico rodado: 85 dB
  • Umbral del dolor: 140 dB

Recientemente se celebró el Día Internacional de la Concienciación sobre el Ruido (27 de abril), con diversas actividades de tipo divulgativo para, al menos, empezar a buscar una solución.


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