viernes, 23 de septiembre de 2011

Nunca es tarde si el reciclaje es bueno

En España no hemos sido tradicionalmente consecuentes con el medio ambiente, pero ahora conceptos como “cambio climático” o “sostenibilidad”, aunque siguen sonando a chino, están presentes en las acciones cotidianas de los ciudadanos. Ahorrar energía y agua, o consumir responsablemente son actividades ya integradas en el día a día.

Un ejemplo de esta concienciación social es el reciclaje. ¿Quién no ha visto proliferar como coloridos champiñones las islas de reciclaje repartidos por las ciudades y pueblos españoles? Reciclar se ha convertido en una costumbre tanto de niños como de mayores. Da igual 8 que 80 años: todos necesitamos que nos enseñen estas nuevas prácticas. Es por eso que hay organizaciones que tienen programas de enseñanza sobre medio ambiente destinados a los diferentes sectores de la población.


El aumento de la esperanza de vida conlleva un mayor número de personas que tienen más de 65 años. Hoy en día la sociedad ha adquirido una nueva visión de las personas mayores y el envejecimiento. La tercera edad se ha convertido en una "tercera juventud" en la que se puede seguir aprendiendo tal y como demuestra el proyecto “Mayores Promotores Medioambientales”, organizado desde 2007 por la Cruz Roja.

El objetivo de esta organización es ofrecer una alternativa para el tiempo libre, de manera que los mayores sigan teniendo un papel activo en la sociedad, enriquezcan sus relaciones personales y preserven el planeta que dejarán a sus nietos.

Según los propios organizadores, la teoría que se enseña en las aulas pasa a ser práctica fuera de ellas. De este modo, los mayores aprenden cómo pueden ser más ecológicos y a convertirse en auténticos promotores de la sostenibilidad en sus propias casas, además de ser el mejor de los ejemplos para los más pequeños.

Para Mª Eugenia, responsable de este programa de la Cruz Roja en Salamanca,  todos pueden contribuir con el medio ambiente, y resalta que desde esta organización “se trabaja sobre todo con personas mayores válidas, aunque también hay sesiones puntuales para personas con principios de demencia o dificultades motoras que se adaptan a esos casos”. Ella misma ha tratado de diversificar las actividades con este grupo, dando un protagonismo al respeto por el entorno que antes no tenía.

Las actividades de Mayores Promotores no entrañan gran dificultad, y están orientadas sobre todo a las manualidades: objetos hechos con material reciclado que los alumnos puedan llevarse a casa y aplicar lo aprendido.

Teniendo en cuenta que las personas mayores son los que más medicinas toman (alrededor del 65% del total de los medicamentos consumidos en España), dentro del proyecto el reciclaje de medicamentos tiene reservadas varias sesiones. En los talleres se les enseña cómo gestionar los restos de medicamentos. Los aplicados alumnos conocen el funcionamiento de un punto SIGRE y visitan los más cercanos a sus domicilios.

Casi 8 millones de españoles han celebrado más de 65 cumpleaños. Por eso, acciones como ésta suponen un gran paso en la educación ambiental de nuestro país, y pone de relieve que todos jugamos un importante papel en la protección del medio ambiente.

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