viernes, 21 de octubre de 2011

Quiero mi bici

Reconozco que los motivos que me llevaron a querer una bicicleta estaban basados en bastantes criterios estéticos, algunos deportistas y unos pocos ecológicos.

Por suerte, mis razones se han invertido totalmente.

Como habitante de una de las ciudades más contaminadas de España, ahora quiero una bici porque estoy ya cansada de respirar el sucio aire que me envuelve absolutamente todos los días de mi vida, que hace que día sí día también me pique la garganta y me lloren los ojos. Es más, no quiero una bici, exijo poder moverme en ella. Y lo hago porque creo que es un derecho para cualquier ciudadano respirar un aire “decente”, y desde luego que el coche no es una ayuda para lograrlo. Así que como lo lógico es predicar con el ejemplo, empiezo por abandonar el coche (casi) para siempre y dejar de emitir mi parte de CO2.

Además, desde que nació mi deseo de querer una bicicleta, he ido observando muchas cosas relacionadas, como por ejemplo que somos muchos los que pensamos que es la mejor opción para moverse, que en la mayoría de automóviles va una sola persona y que los carriles-bici en Madrid son prácticamente inexistentes.

A propósito de lo último, aunque ayer me dieron una alegría con la noticia de la construcción de un eje ciclista por el centro, hasta que no lo pise me va a costar creerlo. 

De todas formas, ¿por qué sólo en el centro? El Paseo de la Castellana tiene espacio más que suficiente para añadir en sus laterales unas vías ciclistas, del mismo modo que muchas calles en Madrid.

Habrá muchos que digan que Madrid no es ciudad para el ciclismo, y claro que no lo es si no nos lo proponemos en serio. Ya se hacen marchas ciclistas los últimos jueves de cada mes para reivindicar una mayor presencia de las bicicletas en las ciudades, para reducir las molestias que causa el tráfico motorizado.

También hay organizaciones (como algunas universidades) que ya cuentan con sistemas de préstamo de bicis. En eso, los madrileños podríamos copiar el Bicing de Barcelona o el Sevici en Sevilla y hacerlo extensivo al resto de la ciudad.

Pero todo esto no tiene efecto si no hay más colaboración institucional y sobre todo, empeño ciudadano. 

Hay 15 millones de españoles que utilizan la bicicleta. Yo sólo quiero aumentar ese número.

1 comentario:

  1. Excelente artículo, ¡enhorabuena al redactor!

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