viernes, 27 de enero de 2012

La educación ambiental

Ayer día 26 fue el Día Mundial de la Educación Ambiental. Es una buena oportunidad para recordar la Carta de Belgrado, la base para fijar los principios de una educación medioambiental completa.

En este documento se remarca la necesidad mundial por una nueva ética global, que reconozca y responda con sensibilidad a las relaciones complejas, y en continua evolución, entre el hombre y la naturaleza.

Para lograrlo, es fundamental una reforma de los procesos educativos desde este nuevo enfoque, que integre el respeto por el medio ambiente en sus principios y fomente la conservación de los recursos finitos que hay en el planeta.

La Carta de Belgrado continúa con el establecimiento de los objetivos para la educación ambiental:

Toma de conciencia. Adquirir mayor sensibilidad y conciencia del medio ambiente en general y de los problemas.
Conocimientos. Adquirir una comprensión básica del medio ambiente en su totalidad, de los problemas conexos y de la presencia y función de la humanidad en él, lo que entraña una responsabilidad crítica.
Actitudes. Adquirir valores sociales y un profundo interés por el medio ambiente que impulse a participar activamente en su protección y mejoramiento.
Aptitudes. Adquirir las aptitudes necesarias para resolver los problemas ambientales.
Capacidad de evaluación. Evaluar las medidas y los programas de educación ambiental en función de los factores ecológicos, políticos, sociales, estéticos y educativos.
Participación. Desarrollar el sentido de responsabilidad y tomar conciencia de la urgente necesidad de prestar atención a los problemas del medio ambiente, para asegurar que se adopten medidas adecuadas al respecto.

Y por último, remarca unas directrices básicas que deberían figurar en todo programa ambientalmente educativo:

La Educación Ambiental debe considerar al ambiente en su totalidad - natural y creado por el hombre, ecológico, económico, tecnológico, social, legislativo, cultural y estético.
La Educación Ambiental debe ser un proceso continuo, permanente, tanto dentro como fuera de la escuela.
La Educación Ambiental debe debe adoptar un método interdisciplinario.
La Educación Ambiental debe enfatizar la participación activa en la prevención y solución de los problemas ambientales.
La Educación Ambiental debe examinar las principales cuestiones ambientales en una perspectiva mundial, considerando, al mismo tiempo, las diferencias regionales.
La Educación Ambiental debe basarse en las condiciones ambientales actuales y futuras.
La Educación Ambiental debe examinar todo el desarrollo y crecimiento desde el punto de vista ambiental.
La Educación Ambiental debe promover el valor y la necesidad de la cooperación al nivel local, nacional e internacional, en la solución de los problemas ambientales.

La carta de Belgrado tiene fecha de 1975. Es decir, que no viene de nuevas. Y con todo, parece mentira que en este mundo globalizado en el que nos ha tocado vivir aún haya quien crea que el medio ambiente es una falacia que nos han estado intentando “colar” desde que éramos pequeños.

Por suerte, son cada vez más las voces que reclaman la integración del medio ambiente en la formación de las nuevas generaciones, y desde Ambientum tenemos el firme convencimiento (y compromiso en la medida de lo posible) de que colaborar en esta tarea es una apuesta por un futuro sostenible.

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