viernes, 22 de junio de 2012

¿Qué pensaremos de Río+20 en 2032?


Hoy finaliza la cumbre Río+20, celebrada veinte años después de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo, que tuvo lugar en la ciudad brasileña en junio de 1992.

En aquella ocasión se redactó la Declaración de Río, que venía a reafirmar la realizada en Estocolmo en 1972. Se trataba de de establecer una nueva alianza mundial, cooperación entre los Estados y las personas, y acuerdos internacionales para respetar los intereses de todos, proteger la integridad del medio ambiente y del desarrollo mundial.

Veinte años después, cuando se está celebrando una nueva cumbre conmemorativa de Río´92, cabe preguntarse qué fue de aquella Declaración, de aquellos 27 principios proclamados. ¿Sirvieron de algo?

Los textos de hace dos décadas muchas veces  provocan la risa, al mostrarnos cómo éramos entonces. No hay más que ver las series de televisión ambientadas en épocas pasadas y sorprendernos por la permisión para fumar casi en cualquier lugar o la temática de la publicidad para darnos cuenta de cómo ha cambiado el mundo en las últimos tiempos.

¿Tenemos esa sensación al leer los principios de la Declaración de Río de 1992? ¿Hacen reivindicaciones ya obsoletas, anticuadas, que hace tiempo que se consiguieron? Sin repasar las 27 propuestas una a una, se puede echar un vistazo a las más importantes y comprobar si sirvieron para mejorar las cosas.

Para alcanzar el desarrollo sostenible y una mejor calidad de vida para todas las personas, los Estados deberían reducir y eliminar las modalidades de producción y consumo insostenibles y fomentar políticas demográficas apropiadas.

¿Se ha modificado el sistema productivo en estos 20 años? ¿Se ha reducido el consumo? Desde 2008 sí, porque el inminente colapso del sistema capitalista ha obligado a ello. Pero cabe preguntarse si se ha hecho algo en los años de bonanza, que es cuando hay que tomar las medidas preventivas.

El mejor modo de tratar las cuestiones ambientales es con la participación de todos los ciudadanos interesados, en el nivel que corresponda.

Actualmente, en muchos países hay revoluciones ciudadanas, personas indignadas con sus políticos, sus gobernantes, que elevan multitud de quejas sobre la falta de participación pública en la toma de decisiones y la prevalencia de la economía sobre el medio ambiente, sin tener en cuenta los sentimientos de la población. ¿Se ha avanzado, por lo tanto, algo en este principio?

Los Estados deberían cooperar en la promoción de un sistema económico internacional favorable y abierto que llevará al crecimiento económico y el desarrollo sostenible de todos los países.

Este es quizá el principio que más llama la atención. ¿Se ha promocionado una economía internacional favorable? ¿Se ha incluido a todos los países en el crecimiento? ¿Se ha tenido en cuenta el desarrollo sostenible? Tras 4 años de crisis, en medio de recortes, rescates e intervenciones, es quizá la reflexión más fácil que se puede hacer sobre la validez de la Declaración de Río de 1992 con el paso de los años.

Los Estados deberán notificar inmediatamente a otros Estados de los desastres naturales […] que puedan producir efectos nocivos.

Esta es otra reflexión interesante, unos días después de haberse anunciado el comienzo del juicio por el accidente del Prestige, que en 2002 provocó una marea negra que afectó a varias regiones españolas y francesas. Una de las reivindicaciones más comunes a lo largo de estos años está relacionada con la gestión de la crisis por parte del Gobierno español, y si se podía haber evitado que las consecuencias fueran de las proporciones que alcanzaron. ¿Influyó la Declaración de Río en la forma de actuar, 10 años después, ante este desastre ecológico?

Las mujeres desempeñan un papel fundamental en la ordenación del medio ambiente y en el desarrollo.

¿Está integrada la mujer en el desarrollo sostenible? En general, ¿se ha reducido la diferencia de trato entre hombres y mujeres en estos 20 años? ¿Se ha acercado la sociedad a la igualdad entre los sexos?

La guerra es, por definición, enemiga del desarrollo sostenible. En consecuencia, los Estados deberán respetar las disposiciones de derecho internacional que protegen al medio ambiente en épocas de conflicto armado, y cooperar en su ulterior desarrollo, según sea necesario.

¿Qué desarrollo han alcanzado los países balcánicos, Irak, Afganistán, Costa de Marfil, Sudán, Somalia…? ¿Se puede hablar de desarrollo sostenible en esas regiones?

En la página de Naciones Unidas se pueden consultar los 27 principios de la Declaración de Río de 1992 y reflexionar sobre ellos. ¿Ha mejorado el planeta en los últimos 20 años? ¿Han servido los acuerdos alcanzados en aquella Cumbre? ¿Qué podemos esperar en el futuro de lo que se haya hablado estos días en Río+20?

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