miércoles, 31 de octubre de 2012

Dejar este mundo… ecológicamente

Sé que tratar este tipo de asuntos siempre resulta algo macabro, pero precisamente estos días me he encontrado (“casualmente”) con distintas opciones funerarias sostenibles que me han parecido muy oportunas en estas fechas en las que se honra la memoria de los difuntos.

Porque se puede dejar este mundo con la mínima huella ecológica de nuestro paso por la Tierra, o al menos siendo consecuentes si hemos vivido de forma sostenible. Hay posibilidades para ello.

Por ejemplo, la empresa alicantina Limbo ha desarrollado “NO+ZINC”, una alternativa ecológica para el traslado de difuntos. Se trata de una bolsa biodegradable, elaborada con varias capas de algodón y bioplástico, que forra interiormente el féretro de madera. Y es que, para los menos duchos en estos menesteres, el zinc, elemento altamente contaminante, era hasta ahora la única solución utilizada en la caja interior que debe ser colocada para el traslado de los féretros.

Limbo no se ha limitado solo al transporte. De hecho, es una de las compañías pioneras en introducir el mundo de la ecología y el respeto al medio ambiente en el sector funerario. En su web pueden encontrarse otro tipo de servicios, como urnas totalmente biodegradables en las que incorporando unas semillas o un pequeño árbol en su tapa, las cenizas del ser querido completan el ciclo de la naturaleza.

Y aún hay más. Si nunca has pensado qué se hace con los implantes (las prótesis, las placas de acero, las suturas metálicas, o los tornillos) tras una incineración, la respuesta es que no pueden ser destruidos, convirtiéndose en residuos no biodegradables. La iniciativa de Grupo ASV Servicios Funerarios y Orthometals da una solución que además de los beneficios medioambientales, tiene un marcado carácter solidario. El proceso consiste en que Orthometals se encarga de la recogida de las implantaciones ortopédicas y restos metálicos procedentes de los crematorios del Grupo ASV, mientras que los beneficios económicos que se producen tras la venta del material son destinados a diversas ONGs. Así, Orthometals se encarga de la logística y la preparación del reciclaje del metal en sus instalaciones, garantizando un proceso favorable para el ambiente y con una alta tasa de recuperación. 

Si el método escogido para despedir al ser querido no es la incineración, también existe la posibilidad de utilizar féretros ecológicos, realizados con madera certificada FSC (como los que ofrece Natural Death Center en Reino Unido) de cartón reciclado, bambú y otras fibras vegetales sin tratamientos de barniz ni elementos metálicos o tóxicos. Esa compañía ofrece a su vez un servicio en el que se ponen arbustos y flores sobre el ataúd enterrado para que  el proceso de descomposición sea mucho más natural.

Estos son solo algunos ejemplos, ya que el abanico es bastante amplio: incineración solar, coches fúnebres híbridos, ataúdes biodegradables… decir adiós también puede ser compatible con la sostenibilidad.

(imágenes: Limbo y Grupo ASV)

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