viernes, 5 de abril de 2013

Agricultura ecológica y educación agrícola

La agricultura ecológica es una recapitulación de técnicas agrarias que excluye el uso de productos químicos de síntesis, con el objetivo de proteger el medio ambiente, mantener o aumentar la fertilidad del suelo y proporcionar alimentos con todas su calidad y propiedades naturales.

La importancia de este tipo de cultivos es tal que la Comunidad de Madrid ha conseguido incrementar la superficie de producción ecológica en un 54% desde 2007, triplicándose de este modo el número de explotaciones ecológicas en su territorio. Asciende así el número de explotaciones a un total de 254.

De hecho, en esta región se comercializaron el año pasado más de 3,5 millones de kilogramos de alimentos ecológicos, dando lugar a 8 millones de euros en generación de riqueza a la economía madrileña.

A día de hoy, hay un claro apoyo a los productores y agricultores ecológicos madrileños, que se manifiesta a través de programas de ayudas agroambientales y subvenciones para fomentar la modernización y mejora de las condiciones de transformación y comercialización en las industrias agroalimentarias. Todo ello siempre incluido dentro del Plan de Desarrollo Rural de la Comunidad de Madrid.

Asimismo, este apoyo por parte del Gobierno regional promueve la investigación, desarrollo y formación de los productores y agricultores ecológicos, a través de su red de centros de educación ambiental.

Formación para profesionales agrarios

Concretamente, Madrid responde ante las necesidades de profesionalización y formación de la agricultura ecológica y el mundo rural.

Por ejemplo, el IMIDRA ofrece formación a 200 profesionales del sector agrario a través de cursos sobre transferencia, dirigidos a los sectores agrícolas e industria de alimentación entre otros.

Con esta iniciativa se pretende abarcar la agroecología, el cultivo hidropónico, el control de plagas en invernadero, la poda e injerto en viñedos, técnicas de poda de frutales y viñedo, control de enfermedades de las abejas, horticultura ecológica, cultivo hidropónico en invernadero, cultivos alternativos en Madrid y actualización en cultivos.

El objetivo de este dinamismo es principalmente proporcionar (a los agricultores) los conocimientos necesarios para realizar un trabajo rentable y competitivo. De este modo, se conseguirá una transferencia de las enseñanzas derivados del desarrollo de investigación, respondiendo a las necesidades de formación de los profesionales agrarios.

De igual manera, se adquirirá una actualización de conocimientos específicos que facilite la aceptación de innovaciones y mejoras técnicas, haciendo más atractivo este sector desde la perspectiva de las nuevas empresas. Todo esto siempre y cuando se preste especial atención a las realidades y requisitos técnicos, sociales y medioambientales de, en este caso, la Comunidad de Madrid.

Generación de empleo joven

Sin dejar de lado el caso madrileño, existen perspectivas muy interesantes de empleo en el sector de la agricultura ecológica y subsectores asociados. Además, con el crecimiento continuo de la demanda entre los consumidores, las oportunidades se multiplican.

Un ejemplo claro de emprendimiento e innovación en relación con los productos ecológicos en nuestro país es sin duda la empresa Chocolate Orgániko, ubicada en Alcalá de Henares. Se trata de una compañía pionera en España en la fabricación de chocolate ecológico. Elaboran el producto de manera artesanal, utilizando únicamente materias primas de agricultura biológica, sin ningún aditivo graso externo, sin conservantes ni colorantes.

La agricultura ecológica es una opción de vida cada vez más habitual para muchos jóvenes que se trasladan a la Sierra de Madrid, pero también para aquellos que residen en la ciudad, a través del cultivo de productos para consumo propio en huertos urbanos o de la compra de frutas y verduras en establecimientos especializados.

De hecho, aquellas personas que no disponen de espacio suficiente para cultivar en sus domicilios pero quieren consumir productos ecológicos por salud y preferencias medioambientales, pueden comprarlos por Internet.

Del mismo modo, en ecosecha.blogsopt.com, los interesados pueden inscribirse y hacer pedidos, ya que en este blog se incluyen todos los lugares de reparto por los que acostumbran a pasan cada semana.

Además, los agricultores ecológicos suelen solicitar aprendices y alumnos en prácticas para asegurarse de que la próxima generación de agricultores adoptará técnicas cada vez más sostenibles, combinando los tanto aspectos tradicionales como los últimos avances científicos en materia agrícola.

Por otro lado, cabe destacar que este tipo de prácticas requiere un mayor número de trabajadores en todas las categorías y grado de experiencia. Esto resulta evidente, puesto que en comparación con la agricultura convencional, la agricultura ecológica posee un enfoque manual del trabajo, en contraste con la dependencia de la utilización de sistemas artificiales que existe en la agricultura convencional, mucho mayor.

Hay un interés creciente de gente joven que quiere desarrollar huertas, dedicándose de este modo a la agricultura ecológica, ya sea por afición o por pretender ser lo más autosuficiente posible.

Los jóvenes han ayudado a potenciar los cultivos ecológicos, ya que la mayoría de ellos son personas con formación que han decidido irse a vivir al campo a pesar de no tener ningún vínculo familiar. Tienen interés en cultivar productos de calidad, recuperando variedades autóctonas de la Comunidad de Madrid que plantan en fincas de manera ecológica.

Por otro lado, la demanda de semillas ha aumentado del 2007 al 2009, cuestión que confirma que la tendencia de la agricultura ecológica va en aumento, no sólo en huertas de las afueras sino también para cultivos en terrazas del centro de Madrid.

Resulta curioso que en el siglo XXI, algún madrileño tenga la facilidad de hacerse todas las semanas una ensalada con las lechugas que crecen en la huerta de hortalizas de su azotea, por ejemplo en un ático situado en el barrio de Embajadores.

La única pega que algunos ciudadanos e incluso portales como Ecología verde apuntan es que los huertos urbanos pueden estar contaminados con metales tóxicos y la polución de la ciudad podría afectar a los cultivos. No obstante, Greenpeace España afirma que esto no afecta a la producción de las plantas, comprobando que el sabor no es comparable al de los productos agrícolas industrializados que además usan sustancias tóxicas dañinas para la salud y el medio ambiente.

Esta disparidad de opiniones se basa en que las plantas se nutren directamente de los minerales y propiedades del suelo, y si este está contaminado de sustancias nocivas, afectará considerablemente a su calidad y crecimiento. Pero en el caso de la contaminación del aire, el problema se reduce ya que las plantas son más selectivas en este aspecto por lo que se reducirán las posibilidades de ser perjudicadas a través de esta vía.

Gracias a estos avances, se puede asegurar que en Madrid se produce prácticamente de todo, aunque a veces hay que traer ciertos productos de otras ciudades españolas.

Asimismo, existen webs en internet que fomentan la educación ecológica y la participación de en actividades, conferencias, talleres y concursos a través de una agenda ecológica que apoye esta clase de advenimientos, como por ejemplo cursos gratuitos de huertos ecólogicos. Una de las webs que se encargan de esto es Eco agricultor.

Para concluir, desde Ambientum recalcamos que a pesar de que lo ecológico sube el precio, la ausencia de intermediarios lo abarata en gran medida. Y que es enormemente positivo apoyar estas actividades y este tipo de producción, ya sea para mejorar nuestra calidad de vida y salud o para auxiliar el medio ambiente que durante tantos años hemos dañado.

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