viernes, 28 de junio de 2013

Sabotaje a oleoductos del Delta del Níger


Un tema que ha llamado esta semana nuestra atención, son las afirmaciones de Shell, tras declarar que la principal causa de la mayoría de los derrames de petróleo en Nigeria es el sabotaje a sus oleoductos. Concretamente, la empresa se basa en un sistema, con información cuestionada públicamente, que depende propiamente de la información facilitada por la propia multinacional.

Royal Dutch Shell, es una de las cuatro grandes compañías que dominan el mercado petrolero mundial.

Esta empresa se ha visto inmersa en una polémica, que comenzó en el momento en el que un organismo holandés descubrió que las declaraciones de la petrolera se basaban en pruebas controvertidas y en investigaciones erróneas.

El principal organismo que ha cuestionado estas sospechosas declaraciones, ha sido el National Contac Point, entidad que se encarga de evaluar las denuncias de violaciones de derechos humanos y medioambientales. En respuesta a las preocupaciones planteadas, el NCP ha dado a conocer que las pruebas del mencionado sabotaje eran cuestionables.

De hecho, otras conocidas organizaciones, aportaron pruebas de errores importantes en el sistema que aún utiliza Shell para investigar los derrames de petróleo. Incluso, puntualizan que el mayor problema es que la propia empresa sea la que se investigue a sí misma. Este surrealista sistema, sin duda, conlleva abusos, tal y como ha sucedido en el caso que tratamos en la entrada del Blog de hoy, dónde algunas de las declaraciones de Shell acerca del porcentaje de petróleo vertido como consecuencia del sabotaje, son contradictorias.

Al emitir declaraciones engañosas e incorrectas, sin duda Shell incumplió las Líneas Directrices de la OCDE para Empresas Multinacionales. Cabe destacar, que los derrames mencionados dependen, en cierto modo, de la información proporcionada por las propias empresas petroleras y que además, los organismos del gobierno están a entera disposición de estas empresas si quieren realizar inspecciones in situ, cuestión que no se ha realizado a día de hoy en Shell. 

Las conductas de Shell son una violación de las Directrices de la OCDE. A pesar de ello, el NCP no ha realizado por el momento comentarios para aclarar si las declaraciones de Shell eran engañosas. 

Desde Ambientum reiteramos nuestra preocupación sobre este enfoque, ya que no aborda el daño provocado en el pasado a la población del Delta del Níger como consecuencia de las declaraciones de Shell.

Por todo esto, se revelan claras evidencias de un problema grave del proceso del NCP, ya que no se llego a abordar un proceso en el que la parte demandada puede establecer las condiciones de su participación, dándose lugar de este modo al fracaso.


Es por ello que vemos necesario que las empresas petroleras paguen una indemnización cuando se determine su responsabilidad en los derrames.


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