viernes, 25 de octubre de 2013

Mercurio en el pescado

Biomagnificación./ @ Wikipedia
Seguro que alguna vez  habéis oído aquello de que el pez grande se come al pequeño pero lejos de pensar que era un problema, pensasteis que era una obviedad. Sin embargo como tratamos de explicar en éste post, si que se convierte en un problema cuando utilizamos el mar como vertedero, por aquello de "ojos que no ven, corazón que no siente".

Ni basura, ni los vertidos ni ningún tipo de contaminante  desaparecen en el mar lógicamente. El mar al igual que otros tipos de medios es un espejo y te dan lo que tú les das, aquellos que crean que el contaminar el mar sólo afecta a los pobres peces que se mueren y a las personas que "sufren" porque los peces se mueren, están muy equivocados.

¿Sabéis qué es el mercurio?, el mercurio es un metal pesado que todos conocemos porque tradicionalmente los termómetros eran de mercurio. No hace mucho tiempo esos termómetros se sustituyeron por otros debido a que el mercurio es altamente tóxico para las personas y provoca graves problemas de salud. El mercurio no sólo se encuentra en los termómetros evidentemente,también lo podemos encontrar de forma natural en el agua, en el aire, en las sustancias tóxicas que vierten volcanes como el Etna, Vesubio o Estrómboli al Mediterráneo y en los vertidos contaminantes que realizan por ejemplo las centrales termoeléctricas al quemar combustibles fósiles para producir energía eléctrica.


Este mercurio que llega al mar acaba incorporándose a la cadena alimentaria y finalmente vuelve a nosotros. La manera en la que lo hace es la siguiente. Las bacterias presentes en el mar transforman el dióxido de carbono en metil-mercurio que es la forma más tóxica del mercurio, éste metil-mercurio al igual que el mercurio es absorbido por algas, algas que servirán de alimento para peces de pequeño tamaño.

El mercurio no se elimina ya que no es soluble y no puede ser excretado, sino que se adhiere a visceras o tejido muscular. Éstos peces a su vez serán comidos por peces de mayor tamaño como atunes, peces espada, tiburones... peces que además son más longevos lo que hace posible que acumulen mucho más metil-mercurio a lo largo de su vida hasta llegar a nosotros.Todo éste proceso recibe el nombre de biomagnificación.

 El metil-mercurio es capaz de atravesar la barrera hematoencefálica del feto y debido a que es una importante neurotóxina causar graves problemas a nivel neuronal y nervioso. Por ello el consumo de éste tipo de pescado, peces predadores de gran tamaño con altos niveles de mercurio está totalmente contraindicado para embarazadas, lactantes y niños de hasta 12 años. 

¿Qué debemos hacer los demás? lo primero contribuir en la medida de lo posible a que el mar no sea ningún sumidero de porquería y en segundo lugar puesto que el problema tiene difícil solución limitar el consumo de éste pescado combinándolo con otros de otros tipos. Y es que a pesar de todo no hay que olvidar que el pescado tiene múltiples efectos beneficiosos para la salud debido a la calidad de sus proteínas, poca cantidad de grasas saturadas, alto contenido en ácidos omega 3 y vitaminas A, D, E, B6 y B12.

Desde Ambientum os recordamos que cada acto tiene su consecuencia y esperamos que con la colaboración de todos éstas consecuencias comiencen a ser positivas y saludables para todos, también para el medio ambiente.

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