viernes, 4 de julio de 2014

¿La tormenta... perfecta?


Fuente www.filmaffinity.com
George Clooney  lo tuvo complicado en este film teniendo que luchar a vida o muerte contra tormentas y no es el único, muchos  son los actores o cineastas que han interpretado y basado su obra en estos fenómenos meteorológicos. Probablemente te suenen algunas películas como Twister, El día de mañana,  La tormenta del siglo, Cazadores de tormentas, etc. Todas ellas, basan su argumento en una oda al poder de la naturaleza sobre cualquier ser vivo del planeta.



Quizás sea por su grandeza o por lo impactantes que puedan parecer a veces, el hecho de que todos les tengamos cierto respeto y que de cierta manera nos hayamos preguntado por lo menos una vez en nuestras vidas si algún día podríamos sufrir las consecuencias nefastas de una gran tormenta pero ¿Qué es lo que de verdad nos llama la atención de ellas? ¿Qué misterios aguardan en sus formaciones?

Lejos de la ciencia ficción, no deja de ser un fenómeno complejo. Todos entendemos o alguna vez nos han explicado cómo se forma una tormenta, a grandes rasgos: choque de masas de aire en altura, con distinta temperatura, densidad y cargadas de humedad.

También sabemos cuáles son sus protagonistas principales: rayos, relámpagos, truenos, vientos, precipitaciones… y son unos de estos factores los que traen de cabeza a parte de la comunidad científica:

¿Sabías que todavía no existe un acuerdo unánime sobre cómo se forman los rayos?


Son varias teorías las que explican este fenómeno que aunque tengan sus diferencias coinciden en que se trata de una descarga de electricidad producida por el encuentro de dos cargas opuestas.

 Fuente: elpais.com
Sin asustar a nadie, también me sorprendió (indagando sobre el tema)  la cantidad de rayos que caen al segundo sobre la tierra; de media, ¡unos 100! Aunque estos son únicamente los que tocan el suelo. Durante un minuto cualquiera, se producen más de un millar de tormentas eléctricas alrededor del mundo, causando aproximadamente 6.000 relámpagos.

Eso sí, su potencial es enorme, puede generar un total de mil millones de vatios (comparable con una explosión nuclear).

Su longitud sobrepasa normalmente el kilómetro aunque pueden alcanzar dimensiones desorbitadas… el más extenso de la historia fue registrado en Texas (EEUU) y alcanzó nada más y nada menos que ¡190 km! 

¿Puede ser que este hecho dé lugar a aquellos dichos que hemos oído desde pequeños cuando alguien te “desea un buen día”?,sí, sí el famoso “¡Que te parta un rayo!” 

Y si de dichos va la cosa, se me ocurren unos cuantos cuan menos curiosos, que se utilizan para acertar con  predicciones de cambios en el tiempo. Aunque no seamos conscientes, los animales son los primeros en reaccionar cuando se avecina una tormenta, de ahí salen frases ingeniosas como:

Fuente: freeimages
“Animales perezosos, tiempo tormentoso”, “Ave de mar que busca madriguera anuncia tempestad de esta manera” o  “Cuando el grajo vuela bajo, hace un frío del carajo”.

En general, todos podríamos recordar al menos uno: “En abril aguas mil”, “Años de nieves, años de bienes”, o “Aunque raras, muy violentas son por Julio las tormentas”.



Con este último, cabe mencionar las “maravillosas” tormentas de verano, y digo “maravillosas” porque como bien sabéis, nunca llueve a gusto de todos.Y es que puede que se traten de una de las más breves y violentas de las tormentas que tenemos en España. Sólo necesita menos de una hora para dejar calado al personal.

Aunque pensemos que el verano no acaba de arrancar y que ya estamos sufriendo los efectos de éstas, la verdad es que no se tratan de tormentas veraniegas, ya que se suelen originar a finales de verano.

¿Causas principales? contraste de temperaturas (altísimas en pleno verano y descendientes a finales), humedad y orografía. Todo un cóctel explosivo en las zonas del mediterráneo, las más afectadas por este fenómeno.

Nos gusten más o menos, no dejan de ser una fuente de recursos, ya que suelen venir acompañadas de agua y su distribución por el planeta nos ayuda a identificar la climatología global.  Atendiendo a ésta, cabe hacer mención al lugar más seco del mundo:

Seguramente pensaríamos de inmediato en un desierto, y es verdad que en Chile, concretamente en Arica (ciudad cercana al desierto de Atacama), se reciben apenas 0,76 milímetros de lluvia por año (a ese ritmo se tardaría un siglo en llenar una taza de café) pero sorprendentemente el lugar más seco es la Antártida. En este continente hay zonas como los Valles secos de McMurdo donde se estima que hace 2 millones de años que no llueve.

   Fuente: www.mcmurdodryvalleys.aq

¿Y que hay del lugar más húmedo de la Tierra?

En este caso hay varios candidatos pero el municipio de Lloro, en Colombia tiene una media pluviométrica 13 metros de lluvia anuales. Eso es aproximadamente 10 veces más que la media en cualquier gran ciudad europea o norteamericana.

Fuente: www.colombiaturismoweb.com
                                        

Y es que son tantos y tan fascinantes los fenómenos de la naturaleza y están tan presentes en nuestra vida cotidiana, que qué menos que dedicarles una película de vez en cuando, una obra literaria y por qué no, una canción. Yo aprovecho y con este clásico, me despido bailando sobre la lluvia (esperemos que imaginaria por lo menos hasta dentro de unos meses):

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